Tertulias 2024 – 2025 (Año 16)
Luego de un periodo de inactividad, intento retomar la
vieja y autoimpuesta costumbre de reseñar las lecturas de cada año en el grupo
de tertulias. Este grupo fue interrumpido por factores externos, como la
pandemia y el confinamiento, que hizo que por un tiempo no pudiéramos reunirnos
para compartir nuestras lecturas, pues la esencia de este grupo ha sido
siempre la de tener un espacio común para compartir y hablar de los libros que
leímos, pero también hablar de cualquier otro tema, siempre alrededor de
algunas viandas y vinos. Nuestro club de lectura sobrevivió a esos tiempos de
aislamiento, en los cuales las reuniones en cada uno de nuestros trabajos eran
remotas, reuniones frías, que carecían de gracia.
A diferencia de nuestras tertulias, muchas reuniones de
trabajo en esos tiempos tuvieron un sentido de obligatoriedad que les restaban
el interés y la calidez que fueron siempre la marca de nuestro grupo. A pesar
de que pudimos reunirnos ocasionalmente, cada vez que las autoridades locales
consideraban prudente levantar las restricciones de las interacciones sociales,
la presión del trabajo diario siempre estuvo matizada por una especie de
melancolía, en la que yo no encontraba ánimo o inspiración para continuar con
estas reseñas.
He aquí entonces el resumen de lo leído en el último
año en este club, en el que tenemos nuevos miembros, otras mentes también provenientes
de diferentes disciplinas, que hacen que este grupo siga siendo una actividad
maravillosa, que ha fortalecido nuestros lazos de amistad y camaradería.
En este último periodo anual (2024 - 2025), leímos los
siguientes ocho libros:
·
- Retrato
de casada, de Maggie O’Farrell
·
- El fin
de la tristeza, de Alberto Barrera Tyszka
·
- Imposible
decir adiós, de Han Kang
·
- Un
perro de carácter, de Sándor Márai
·
- Los
vulnerables, de Sigrid Nunez
·
- Kokoro,
de Natsumo Sozeki
·
- Servir
a los ricos, de Alizée Delpierre
· - Mis
últimos diez minutos y treinta y ocho segundos en este extraño mundo, de Elif
Shafak
A A continuación, una breve descripción de cada una de
estas lecturas:
Retrato de casada
La novelista irlandesa Maggie O’Farrell escribe una
novela histórica, basada en la vida de Lucrezia de Médici, a quien recrea en su
ficción como una niña inocente, pero muy inteligente y con dotes artísticas.
Atrapada en la Italia renacentista del siglo XVI, la protagonista es Lucrezia,
quien es obligada a casarse por conveniencia con Alfonso II d’Este, duque de
Ferrara, para consolidar su poder y para que pueda darle descendencia, con lo
cual mantendría el dominio de sus tierras. En esta novela, O’Farrell describe
un mundo de intrigas y pasiones, y hace un retrato del papel de la mujer en esa
época, reflejo del poder masculino preponderante.
Desde la sinopsis del libro, el lector se entera de
que la protagonista muere, y que se sospecha que falleció por envenenamiento de
parte del marido, con el fin de volver a casarse y lograr su objetivo de tener
un hijo que consolidara su patriarcado. Con una prosa emotiva, la autora logra
situar al lector en una época pasada, a través de detalladas descripciones y
retratos de los personajes que la rodean. Los rumores comienzan con el duque,
quien nunca ha logrado embarazar a ninguna de sus amantes. Lucrezia trata de
acudir a su madre para escapar de su destino, pero ella está de acuerdo con que
su hija cumpla el papel reproductivo que se le ha asignado, con beneficio para
las dos familias. La joven de espíritu libre es obligada a adaptarse a una
realidad represiva, en la que no tendrá la
posibilidad de expandir sus horizontes. Fue separada de su nana y
cómplice cuando se casó con Alfonso, por lo cual tampoco puede acudir a su
ayuda para escapar de esta situación. Como era la costumbre de la época, su
marido encomienda un retrato de su esposa, para exhibirlo como trofeo ante la
sociedad que lo rodea. Ese «retrato de casada» es elaborado por un pintor
ficticio, inspirado en Il Bronzino, quien fuera el autor real del retrato de
Lucrezia de Médici.
En ese opresivo universo, Lucrezia encuentra una nueva
cómplice con la que trama su huída de la jaula de oro que es el palacio de su
esposo. La detallada narración toma entonces matices de suspenso, en los que se
mantiene la atención en busca de una respuesta: ¿logrará escapar Lucrezia a la
dominación de Alfonso? El final toma un
giro inesperado…
El fin de la tristeza.
El escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka presenta
una novela que explora el límite entre la realidad y la ficción, a través del
protagonista, Gabriel Medina, un personaje insulso, con traumas y tristezas
propias, que vive en un país opresivo. Explora, quizá de manera superficial,
temas como la depresión y la terapia psicológica, y de cómo algunos eventos
externos pueden afectar la salud mental de un individuo. Escrita en tiempos
modernos, donde las redes sociales y los medios de comunicación juegan un importante
papel en la divulgación de la información, Gabriel encuentra elementos que
nutren sus fantasías y frustraciones. Es una especia de crítica velada a la
manera cómo se consume la información, especialmente a través de las redes
sociales, y cómo esta información puede afectar la percepción de la realidad.
En una narración que parece cubrir solo unos pocos días, la vida de Gabriel
pasa de ser sencilla a trágica; de una vida simple y rutinaria, el protagonista
descubre, a través de las noticias, que su psiquiatra ha sido acusada de
homicidio. El piso que sostiene su mundo se demorona ante sus pies. Gabriel
tiene que buscar una salida, que incluye una fantasiosa relación con una
persona que apenas conoce. La narración resulta algo atropellada y la ficción
resulta un poco inverosímil, por decir lo menos. No queda claro si se logra
resolver cuánto de lo que se narra sucedió realmente y cúanto fue una vivencia
real del protagonista, una persecución real de parte de las fuerzas del orden,
o una elucubrada por una mente demasiado imaginativa, matizada por su triste
vida.
Imposible decir adiós.
De la premio Nobel Han Kang, cuya prosa es bella y
profunda, la autora coreana elabora una historia de amistad que gira alrededor
de un terrible hecho histórico: la masacre de Jeju, ocurrida poco después del
fin de la Segunda Guerra Mundial, donde unas treinta mil personas fueron
ejecutadas. Durante décadas, estuvo prohibido hablar siquiera acerca de este
hecho, bajo pena de cárcel.
El estilo de Kang es evocador y sensorial, sus
palabras llegan a la piel, donde se puede sentir el frío que describe en sus
páginas. Mediante una historia aparentemente sencilla, en la que dos amigas se
reúnen luego de que una de ellas, Inseon, sufre un accidente mientras trabaja
en un proyecto de esculturas que se inspira en una pesadilla de la otra, Gyeongha.
La autora logra hacer una novela de denuncia, pero también una muy bella y
conmovedora descripción de la amistad entre estas dos mujeres dedicadas a dos
facetas distintas del arte, una es carpintera, la otra es escritora. La
carpintera es trasladada a un hospital en Seúl, muy lejos de su casa, y le
encarga a su amiga escritora la tarea de cuidar a su cotorra Ama; en realidad,
son dos cotorras, pero la otra, Ami, murió.
La simbología de Kang aproxima las dos cotorras a las
dos amigas que protagonizan la narración. Entre lírica y onírica, la novela es una oda a
la amistad, matizada por los terribles acontecimientos que dan origen a las
pesadillas de Gyeongha y por el accidente sufrido por Inseon mientras trata de
construír una obra artística que evoque esa misma masacre.
Un perro de carácter
El gran escritor húngaro Sándor Márai escribió en 1932
una novela que recientemente fue traducida al español, en la que presenta una
reflexión acerca de la naturaleza humana
y las relaciones entre las personas.
Con su mirada perspicaz, Márai hace un retrato de la
sociedad de entreguerras en Budapest. El libro comienza hacia la Nochebuena de
1928, cuando el protagonista decide comprar un regalo a su esposa, a la que no
se refiere por su nombre, sino simplemente con el apelativo de «la señora». Ya
habían acordado, desde hacía unos años, no intercambiar regalos en estas
fechas, para evitar afectar sus escasos recursos. Así, su esposa no espera
recibir ningún regalo especial, excepto quizá algo que sea a la vez útil e innecesario,
posiblemente algo de piel.
El esposo consigue un cachorro, supuestamente un
pastor húngaro, una raza típica de ese país, que parece ser simpático y promete
ser motivo de alegría para esa casa. En todo caso, está entre lo innecesario y
lo útil, y, sobretodo, es de piel y puede dar calor. Parece una fábula, que se
centra en el punto de vista del cachorro, pero también narrada desde el punto
de vista de su dueño. Muestra cómo la paciencia y el cariño pueden ser armas
eficaces para luchar cuando no se sabe qué hacer ante una situación en la que
la única salida puede ser perdonar.
En un momento dado, el perro resulta tener carácter y
se convierte en un ser indomable, como símbolo de la rebeldía que a veces
aflora entre los seres humanos. El autor llega incluso a proponer que sea
abordado como en un psicoanálisis, abordaje que merece la autocrítica sarcástica
de Márai. Se dice que es una novela autobiográfica, que refleja las relaciones
humanas en una sociedad en crisis. Como en sus otras obras, Márai recurre a su
elegancia de estilo y a sus matices irónicos para describir esta nueva relación
en la que decide embarcarse, una historia que concluye con una moraleja que
propone que lo que amamos no es necesarimente lo hermoso y lo bueno, sino lo
que gruñe y nos muestra los dientes…
Los vulnerables
La escritora neoyorquina Sigrid Nunez presenta otra
novela de amistad, centrada alrededor de una tragedia de los tiempos modernos,
la del confinamiento por la pandemia del COVID-19. La narradora termina
cuidando a un loro llamado Eureka, propiedad de una amiga suya, que tiene un
apartamento en la ciudad de Nueva York. En su apartamento deja a su mascota,
donde vive en arriendo un joven estudiante. Por cuestiones prácticas, resulta
más conveniente para la protagonista mudarse a ese amplio apartamento, donde
comparte unos espacios con el estudiante y con el loro que ambos terminan
cuidando. Hace una reflexión acerca de la fragilidad de las relaciones humanas
y el impacto que tuvo un hecho inusual, como la pandemia, en nuestras vidas.
Con un estilo fragmentado, que a veces resulta difícil de seguir, Nunez
presenta un tema de gran profundidad, que hace reflexionar acerca de las
relaciones humanas y los temas de amistad y cuidado, en un entorno citadino,
pero enmarcado en una situación de confinamiento que nos afectó a todos de una
u otra manera. Todos resultamos vulnerables en ese momento, y cada uno tuvo su
propia vivencia del aislamiento, de la empatía y de las relaciones
interpersonales. Todos tuvimos un espacio propio y uno común, en el cual
convivimos con diferente grado de temor hacia los demás y hacia uno mismo, así
como la posibilidad de que pudiéramos afectar la salud de los que nos rodeaban.
Sigrid Nunez hace referencia a varias obras literarias, una especie de
insinuación acerca de cómo la literatura puede ser de gran ayuda para la
experiencia vital. Su estilo es preciso, sin tantos ornamentos, con un tono
directo que lleva de la mano al lector, aunque ocasionalmente parece enredarse
por algunos vericuetos curiosos, como las citas literarias ya descritas, o las
alusiones a la belleza de los nombres de las flores, en contraposición a los nombres
de las malas hierbas.
Al final, aunque el loro es la excusa para unir el
ambiente de convivencia entre dos personajes que no se conocían, no queda muy
claro el papel de ese animal en la narración, papel que parecería ser
prescindible.
Kokoro
Una novela japonesa clásica del escritor Natsumo
Sozeki, publicada en 1914, en la que explora temas como la amistad, el deseo,
la culpa y la traición, enmarcada en el estoicismo de la sociedad japonesa de
comienzos del siglo XX. Una reflexión acerca de la tradición y la modernidad,
que refleja algunos de los cambios sociales y culturales que sufrió ese país.
A un joven estudiante le llama la atención el porte y
la aparente sabiduría de un señor mayor que él, a quien descubre de casualidad
en una playa. Decide que ese señor desconocido puede ser su maestro o sensei
(a lo largo de la narración se refiere a él siempre como sensei, sin
mencionar su nombre), una especie de guía y de figura paterna a la vez, aunque
el joven tiene a su padre vivo, en un pueblo rural distante de la ciudad. El
joven se acerca a el señor en busca de convertirlo en su mentor, aunque al
principio el «maestro» no parece muy interesado en entablar una amistad u otro
tipo de relación con el joven. La novela tiene un ritmo pausado, estoico, como
en el estereotipo de la sociedad japonesa, pero también melancólico y
pesimista. A medida que se avanza por este lento camino, se revelan algunos
antecedentes del sensei y de su alumno, con algunos matices sobre la
familia del joven, así como los antecedentes del mismo sensei, con una
detallada descripción de una relación de amistad que tuvo cuando era joven,
quizá de la misma edad de quien ahora quería recibir su sabiduría. Se revela
entonces una especie de traición que llevó al trágico final de esa antigua
amistad, y se plantean algunas reflexiones, como el posible arrepentimiento y
la culpabilidad por haber llevado esa amistad a su triste desenlace. La novela
presenta un retrato de la sociedad japonesa en un momento de transición entre
lo tradicional y lo moderno, y lleva a reflexionar acerca de las relaciones
humanas, familiares y de amistad. Kokoro es una palabra de difícil traducción
del japonés, pues puede significar literalmente «corazón», pero denota también
la complejidad del alma humana y hace referencia a la espiritualidad y a la
esencia de las cosas. Podría equipararse al concepto melancólico, nostálgico o
de añoranza de la palabra portugeusa y gallega saudade, que también hace
referencia a la soledad, así como a la sensación de triste sobrecogimiento que
se asocia a los blues de la cultura musical afroamericana, originada en
el sur de los Estados Unidos.
Servir a los ricos
Se trata de un ensayo, no de una obra de ficción. Se
ha descrito como un estudio entre
sociológico y periodístico, que describe una investigación acerca de la relación
entre el servicio doméstico y sus empleadores, en este caso, siempre de
personas de grandes fortunas. Alizé Delpierre revela algunos detalles que no
sorpenden, acerca del abuso sobre el servicio doméstico, que trabaja durante
extenuantes jormadas que a veces no tienen fin, a cambio de un sueldo muy alto,
lo que constituye una «explotación dorada». La autora incluye una parte en la
que juega el papel de niñera, para adentrarse en este mundo de un nivel
económico muy superior al de otros puestos, que suelen tener menor ingreso,
pero también mejores condiciones laborales. Los salarios tan altos sirven para
mantener cautiva – y esclavizada– a un grupo de personas que deben estar disponibles
a toda hora para cumplir con los caprichos de sus empleadores, incluso al abuso
físico y psicológico que implica servir sin descanso y sin otras prebendas,
aunque esta relación abusiva esté camuflada por los gruesos salarios recibidos. La autora hace referencia al libro Canción
Dulce, de Leila Slimani, que habiamos conocido en este grupo de lectura, en el
cual una niñera «perfecta» termina asesinando a los niños que ha sido
contratada para cuidar, como se revela desde el comienzo de ese libro, para que
no resulte sorprendente. En este caso, Delpierre presenta una obra de no
ficción, en la que presenta algunos detalles reveladores acerca de este tipo de
empleados y sus empleadores, así como las tensas relaciones entre las dos
partes, siempre por el poder que los segundos ejercen sobre los primeros,
basado en un pago que puede ser exorbitante, y que definitivamente permite a
esta servidumbre, en muchos casos conformada por migrantes, ahorrar y enviar
dinero a sus familias en sus países de origen. Claramente una relación abusiva,
que también llega a ser de maltrato, pero sin que la investigación haya
revelado, en mi opinión, información nueva. Este relato periodístico tampoco
resulta en acciones tangibles que permitan suponer que la contratación de este
tipo de personal vaya a cambiar, ni que las condiciones de abuso laboral vayan
a mejorar en ese ámbito de tan alto nivel económico y remunerativo. Para mí, esto
hace que la investigación parezca inútil…
Mis últimos diez minutos y
treinta y ocho segundos en este extraño mundo
La escritora turco-inglesa Elif Shafak se basa en una
teoría «científica», según la cual, después de la muerte, el cerebro parece
seguir con actividad eléctrica durante unos diez minutos y medio. Esa actividad
cerebral, que no parece equipararse a un estado real de conciencia, ha sido
detectada en algunos pocos casos de muerte intrahospitalaria, en la que se ha
podido obrtener un registro de ondas cerebrales durante un tiempo considerado
largo, de hasta diez minutos después del cese de las funciones vitales. Según
esos hallazgos, algunos científicos han sugerido que este tipo de
actividad cerebral podría explicar las
narraciones de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, como
sería el caso de pacientes que entran en paro cardiorrespiratorio, que luego
son reanimados con éxito y sobreviven después de un evento de estos.
Algunos de esos pacientes cuentan que recuerdan detalles
de toda su vida, que visualizan como una «película» en la que pueden recrear
toda su vida en instantes. Con esta teoría como sustento, la autora recrea la
vida de Leila, una prostituta, que es asesinada al comenzar la narración. Su
cerebro, activo por unos minutos, permite recrear los recuerdos de su vida,
pero con algunos saltos temporales que hacen que la historia, por momentos, sea
difícil de seguir. Esta origonal narración se divide en tres partes: la mente,
el cuerpo y el alma.
La mente se encarga de narrar la vida de la
protagonista, según esa teoría de la persistencia de la actividad cerebral
durante unos minutos después de la muerte biológica, donde su corazón ya se ha
detenido.
La protagonista revela los detalles de su vida y de la
manera cómo llega a Estambul. Cada capítulo avanza por los minutos siguientes a
su asesinato, donde evoca recuerdos sensoriales, especialmente centrados en el
sentido del gusto, como el de los guisos de cabra, el limón, la sandía y el
café con cardamomo, entre otros. Sus recuerdos nos revelan su relación de
amistad con las cinco personas más cercanas de su entorno. Estos amigos van a
ser cruciales para el desarrollo del resto de esta historia, que está centrada
en una época real, con la inclusión de algunos detalles históricos, lo cual de
confiere cierta autenticidad a la misma. Además de los amigos de la
protagonista, la ciudad de Estambul juega definitivamente un papel protagónico
en esta narración.
La segunda parte del libro muestra la aventura de los
amigos íntimos de Leila, en su afán por recuperar su cuerpo, para evitar que
temine en el Cementerio de los Solitarios, un lugar real en la ciudad turca
donde se desarrolla esta historia. Los cuerpos de los que terminan en este
camposanto nunca son reclamados, y sus tumbas no llevan lápidas sino números.
Luego de revelar la identidad de los asesinos de
Leila, el libro termina con el alma, la parte que representa la emancipación final
de la protagonista. Una narración bella, intensa y original, en la que se hace
énfasis en los recuerdos y sensaciones, así como en la importancia de la
amistad entre personas que llevan una vida difícil, en una ciudad misteriosa
que también es crucial en esta historia, cuyo desenlace es sobrecogedor.
Aquí termina la recopilación de lo leído en el último
año. Vendrán nuevas lecturas para nuestro renovado grupo, que espero reseñar
oportunamente. Entretanto, iré recopilando la información de los últimos cinco
años, para completar la brecha de información acerca de nuestras lecturas. Con ánimo renovado, retomo ahora esta actividad de
escribano; poco a poco actualizaré las reseñas de los años anteriores, hasta
completar los resúmenes de los cinco años de mi propia inactividad, que, junto
a los diez años anteriores en los que había reseñado los 107 libros leídos
hasta entonces, corresponden a un total de 152 libros en estos 16 años.