viernes, 30 de octubre de 2026

Año 17 - Tertulias 2025 - 2026

 En este último periodo anual (2025 - 2026), leímos los siguientes libros:

·      Metafísica de los tubos, de Amélie Nothomb

·      El nombre del padre, de Vanessa Springora

·      Las gratitudes, de Delphine de Vigan

·      Las horas, de Michael Cunningham

·      Tinta y sangre, de Han Kang

·      1984 de George Orwell

·      La llamada: un retrato, de Leila Guerriero

·      El proyecto esposa, de Graeme Simsion

·      El jardín del mundo, de Pablo Montoya

 

La metafísica de los tubos

Comenzamos este nuevo viaje literario con la novelista belga Amélie Nothomb, quien nos cuenta una historia que se desarrolla en japón, donde narra los primeros tres años de vida de una niña que existe como un tubo como opción de vida. Se trata de una niña intelectualmente superdotada que decide comportarse casi como un vegetal – un tubo digestivo o de plomería – y se niega a manifestar sus emociones durante sus primeros dos años de vida, etapa existencialista en la que se autoproclama como una deidad, quizá influida por la manera en que son tratados los niños en japón. La metáfora de los tubos también se aplica al trabajo de su padre, un diplomático, que ella llega a equiparar con el de un fontanero. Mientras el plomero debe garantizar que los fluidos circulen sin obstrucciones, el diplomático gestiona canales de comunicación  para que las relaciones internacionales fluyan sin problema. Llega el momento en que ella descubre el sentido de la vida, cuando prueba una barra de chocolate belga blanco que le regala su abuela. El placer que siente es una especie de despertar hacia la curiosidad por los placeres mundanos. Con un sentido del humor negro y punzante, Nothomb construye un relato casi autobiográfico, pues la autora vivió su infancia en Osaka.

Ella describe la estoica cultura japonesa a través de detalles de la conveniencia de las relaciones humanas percibida por la niña, quien además descubre la muerte en un estanque que se encuentra en la casa donde vive con su familia, estanque lleno de unas carpas que a ella le repugnan, y donde hace un intento de suicidio. Una muy interesante reflexión filosófica acerca de la visión infantil de la vida, las relaciones familiares y el reconocimiento de la propia existencia.

 

El nombre del padre

 

La escritora francesa Vanessa Springora hace una investigación en la que explora algunos secretos familiares a raíz de la muerte de su padre. La autora ha tenido un gran éxito editorial luego de la publicación de un relato autobiográfico, acerca de una relación sentimental  y abusiva entre ella como adolescente y un hombre mucho mayor que ella.

Mientras busca organizar las cosas de su padre recién fallecido, Springora encuentra una fotografía de su abuelo checo en la que se le ve usando un uniforme que está adornado con una esvástica. Se desencadena una investigación personal en busca de un posible pasado colaboracionista de su abuelo con el nazismo. En busca de la identidad de su familia, la investigación la lleva a descubrir el origen real de su apellido. Su abuelo era parte de una leyenda familiar que lo tenía como héroe refugiado de la guerra. En su pesquisa, mientras intenta seguir la pista a la transmisión de la violencia masculina en su familia, descubre secretos, mentiras y silencios que han moldeado un par de generaciones. En una intensa combinación de diario personal, bitácora de viaje, revisión de archivos históricos y ficción, Springora produce un libro contundente, que la ayuda a consolidar su linaje y a lidiar con el trauma que significa la revelación de ciertas verdades incómodas. 

 

Las gratitudes

 

Conocedores de algunas obras de la escritora francesa Delphine de Vigan, nos adentramos en una novela sobre la vejez y lo que significa el miedo a la imposibilidad para agradecer a tiempo. Parece obvio que la autora conoció de cerca a una persona con grandes dificultades cognitivas, pues sus descripciones sobre las limitaciones en el habla y los efectos devastadores que puede tener la vejez son muy detalladas y realistas. Michka es una anciana que debe ser ingresada a una residencia para mayores, pues sufre de afasia, es decir, su capacidad para comunicarse comienza a deteriorase rápidamente, a medida que sus palabras «se apagan». Su círculo de apoyo está conformado por Marie, una vecina de hace años, y Jerôme, su logopeda. Antes de que desaparezca por completo su lenguaje, Michka quiere encontrar a la familia que la ayudó durante la Segunda Guerra Mundial, escondiéndola de los nazis; quiere agradecerles el haberla salvado. De Vigan muestra la crudeza del envejecimiento y la manera en la que la persona cambia al perder su capacidad de comunicación. En busca de saldar la deuda de gratitud con el matrimonio que la ayudó en su infancia, De Vigan intenta demostrar el poder del agradecimiento, a través de Michka y sus amigos. La desaparición de las palabras y la pérdida del lenguaje no impiden que el afecto sea preponderante. Entre las palabras que quedan y los silencios que crecen, la gratitud por la vida queda como motor para cerrar heridas.

 

Las horas

El escritor estadounidense Michael Cunningham fue galardonado con el premio Pulitzer por esta novela, en la cual entrelaza las vidas de tres mujeres de épocas distintas en un día que resulta crucial para cada una. Por una parte, está Virginia Woolf, la escritora, quien trabaja en los suburbios de Londres en su novela La señora Dalloway. Hacia 1923, Woolf ha decidido que su personaje ficticio no debe morir.

La segunda mujer se llama Laura Brown, un ama de casa embarazada que vive en los Los Ángeles, hacia 1949. Mientras lee la novela La señora Dalloway, comienza contemplar alguna forma de escapar de su agobiante rutina, ya sea mediante el suicidio o la huida de su propia vida.

La tercera mujer es Clarissa Brown, quien vive hacia finales del siglo XX en Nueva York. En el día escogido para la narración, ella está ultimando los detalles para una celebración en honor al premio literario recibido por su amigo poeta, (quien la apoda «señora D») y quien está en la fase terminal del SIDA.   Cunningham imita el clásico de Woolf al reducir cada vida a un solo día, con el propósito de centrarse en los pensamientos de ellas, cada una encerrada en la trampa de la cotidianidad impuesta por la sociedad en que viven. Ellas buscan alguna salida, un escape frente al dolor de existir en un mundo en el que no sienten que haya libertad. En esta obra, la enfermedad, la soledad y la tristeza se entrelazan con la literatura para ahondar en el peso que diferentes personas pueden sentir ante el cuestionamiento de su propia vida. Con el entrecruzamiento de estas tres vidas, Cunningham logra un relato magistral de las tensiones entre la vida y la muerte.

 

Tinta y sangre

La escritora surcoreana Han Kang, ganadora del prenio Nobel de literatura del año 2024, presenta un intenso relato que narra el supuesto suicidio de la pintora Seo Inju. Su gran amiga, Lee Cheonghee, trata de revelar el misterio del accidente de tránsito en el que falleció su amiga de la infancia. Ha sido considerado como suicidio por un crítico de arte, quien publica un libro en donde afirma que la muerte fue autoinflingida. Sin embargo, Lee Cheonghee rechaza esa supuesta versión oficial y encuentra que el crítico se ha adueñado de la obra de su amiga artista, así como de su taller. Se trata de una narración del duelo, en el que describe un recorrido en busca de las huellas de la memoria y usa elementos como la necesidad de cuidar de unas aves, las mascotas de su amiga, a medida que avanza en la investigación de su muerte.  Describe en detalle las sensaciones como el frío y el contacto de la nieve con la piel, así como los recuerdos de las matanzas que hacen parte de la historia de su país. Usa la analogía de la sangre como el dolor físico, la vida y la persistencia de las heridas; la tinta representa el arte, el vacío y la memoria. Con una minuciosa descripción de los detalles, la lectura de esta obra evoca el dolor físico y el dolor de la pérdida de una amistad entrañable.

 

1984

Nacido en Motihari, una provincia de la India británica, George Orwell, bautizado Eric Arthur Blair, presentó en 1949 una novela distópica de un futuro imaginario, en el que un régimen totalitario controla absolutamente todo, con una pérdida de la libertad individual y la manipulación de la verdad. El mundo está organizado en tres estados, Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. Oceanía corresponde al escenario donde se desarrolla la trama de la novela. Su capital es Londres, está gobernado por el Partido, con una figura conocida como el Gran Hermano, que vigila y controla todo, hasta los pensamientos de las personas. El Gran Hermano es una figura casi divina, la única con la que se puede establecer alguna relación de amistad o de amor. Todos pueden adorar al Gran Hermano, quien ejerce el control a través de diferentes ministerios, como el de la Verdad, de donde se emiten los documentos históricos que son considerados infalibles. Allí trabaja el protagonista, Winston Smith. La vigilancia del Estado se hace con telepantallas, evaluadas por la Policía del Pensamiento, con alcance total a las actividades mentales y físicas de los pobladores de Oceanía, quienes carecen de libertad. Se promueve el doblepensar, una práctica incoherente según la cual dos ideas contradictorias pueden ser verdad al mismo tiempo.

Además del Ministerio de la Verdad, esté el Ministerio de la Paz, encargado de mantener la guerra y la atención de los ciudadanos en los asuntos externos; el Ministerio del Amor se encarga de la ley y el orden. Mantiene a raya a los rebeldes mediante la tortura y los lavados de cerebro. El racionamiento y las hambrunas están a cargo del Ministerio de la Abundancia. El Estado creó una neolengua, idioma simplificado que descarta palabras que expresan conceptos como la libertad, para eliminar el pensamiento crítico. En este mundo de restricciones y  de represión, donde está prohibido el deseo sexual, Winston comienza a escribir un diario clandestino y se cruza con Julia en el trabajo, con el resultado de una relación prohibida entre los dos. Descubren una red de rebeldes que conforman una resistencia secreta con la que se involucran, para caer en la trampa y terminar arrestados en el Ministerio del Amor. Winston es llevado a la temida Habitación 101, donde es reeducado ideológicamente. Aunque supuestamente etá inspirada en el totalitarismo de personajes como Stalin, a pesar del tiempo transcurrido desde la publicación de la novela, y de los años que ya han pasado desde ese futuro ubicado en 1984, las descripciones de la dominación del Estado y de la pérdida de la libertad individual, así como el control masivo de la información, siguen siendo vigentes, lo cual no resulta sorprendente.

 

La llamada: un retrato

De la periodista argentina Leila Guerreiro, una narración publicada en 2024, en la que relata la vida de Silvia Labayru, una exmilitante de la organización Montoneros. Ella fue secuestrada por los militares y recluida en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la dictadura argentina. El crudo relato trata de la traumática experiencia de tortura, exilio y revictimización de la protagonista. De una familia de militares, incluido su padre, Silvia estudiaba en el Colegio Nacional Buenos Aires, donde conoció a miembros de agrupaciones estudiantiles de izquierda, y terminó como aguerrida militante y activista. A sus veinte años, con cinco meses de embarazo, ella hacía parte del sector de Inteligencia del grupo armado de extracción peronista Montoneros; en diciembre de 1976, nueve meses después del golpe de Estado que dio inicio a la dictadura militar en Argentina, Labayru fue secuestrada y llevada al centro de detención clandestino que funcionaba en la ESMA, donde tuvo a su hija. A partir del parto, siguió detenida y fue violada repetidamente, obligada a trabajar para los militares, y sometida a una extraña sucesión de liberaciones y capturas. Su hija fue entregada a los abuelos; luego de un par de años, Silvia fue liberada y exiliada en España junto a su pequeña hija. Cuando ella pensaba que se había acabado su infierno personal, se encontró con el rechazo de los compatriotas exiliados de su país, de quienes recibió repudio, además de una constante sospecha: si había sobrevivido a la ESMA, era debido a que había traicionado a sus compañeros de militancia. Años después, hacia 2021, la periodista comenzó a entrevistar a Silvia, quien por ese entonces había entablado una demanda que desembocó en el primer juicio por crímenes de violencia sexual contra mujeres secuestradas durante la dictadura argentina. En una profunda investigación periodística, Guerreiro se reunió con los amigos y familiares de Silvia Labayru, su pareja y sus exparejas, sus compañeros de militancia y de cautiverio y sus hijos, hasta lograr un crudo retrato que permite reconstruir la historia de esta mujer y de cómo logró sobrevivir a su captura. En su narración, Leila Guerreiro explora un terreno difícil, traumático y lleno de espacios en blanco, ocupados por las fallas en la memoria de Silvia acerca de esta perturbadora experiencia.

 

El proyecto esposa

El neozelandés Graeme Simsion, radicado en Australia, con formación en ciencias y especialización en física, escribió en 2012 una novela llamada El proyecto Rosie, con la cual ganaría un prestigioso premio al mejor manuscrito inédito australiano. Esta novela, traducida como El proyecto esposa, sería la primera de una trilogía con los mismos personajes, originalmente El efecto Rosie y El resultado Rosie, tres éxitos de ventas a nivel internacional.

La primera novela de esta trilogía tiene como protagonista al profesor de genética Don Tillman, un hombre joven con dificultades para comprender las normas sociales y las emociones. Su personalidad encaja en el espectro autista, muy probablemente un síndrome de Asperger, aunque no es descrito explícitamente así. Este profesor encuentra un artículo científico que muestra que los hombres casados son más longevos y felices, por lo que concluye que él necesita una esposa.  De allí surge un proyecto personal, que termina en un cuestionario de compatibilidad diseñado para que él mismo encuentre a una esposa que le ayudará a ser más feliz y a vivir más años. A través de un malentendido, un amigo le envía a Rosie, quien no encaja para nada en las características que él ha considerado necesarias para ser apta como su pareja permanente, pero con quien termina invloucrado en un proyecto de identificación genética del padre biológico de Rosie. Con humor, y con la voz de un narrador sensible y directo que atrapa al lector, Simsion describe las divertidas aventuras de este profesor de genética y de su círculo cercano, mientras el protagonista se enreda en la investigación y en una creciente relación personal que narra desde su perspectiva hiperracional, con el resultado de un relato divertido que muestra algunos matices del comportamiento humano.

 

 

El jardín del mundo

 

Terminamos este ciclo anual con un autor conocido y admirado en nuestro grupo, el colombiano Pablo Montoya. En esta novela, Montoya crea un personaje, José Diego Vargas, un artista neogranadino que hace un viaje a España para formarse como pintor, gracias a su interés en convertirse en autor de pinturas religiosas. En su viaje conoce la obra del pintor flamenco Jheronimus Bosch, El Bosco, especialmente su cuadro El jardín de las delicias, que le causa una duradera impresión y lo inspira para algunas de sus propias obras. Aunque esta obra de arte sirve de eje temático a lo largo del relato de Montoya, hay un segundo hilo conductor de la novela, una historia de amor entre este pintor ficticio de Tunja y Micaela, una cultivada joven española que él concoce mientras estudia en Madrid.

El mismo Montoya ha dicho «mi novela es más o menos una especie de canto al amor libertario en tiempos de gran represión religiosa». Con un detalle impresionante, el autor describe las tres partes del tríptico de Bosch, que muestra la condición del hombre frente al creador. Cuando el tríptico está cerrado, se observa el tercer día de la creación del mundo, la separación del cielo y la tierra y la aparición del paraíso terrenal. Cuando el tríptico está abierto, aparecen en el panel de la izquierda Adán y Eva en el paraíso. A través del pecado, el paisaje se funde con el del panel central, un mundo utópico de inocencia y amor. Aparecen nuevamente Adán y Eva, luego de su expulsión del paraíso original. El pecado de la lujuria es representado por incontables parejas desnudas, rodeadas por diversos animales que los vigilan. En las lagunas de este mundo hay unas construcciones fantásticas que pueden representar la fragilidad y lo efímero de las delicias que pueblan el jardín. A la derecha se encuentra el infierno, donde la tortura se hace con instrumentos musicales y donde abundan criaturas enigmáticas, surrealistas, creadas cuando faltaban siglos para que surgiera este movimiento artístico onírico, como una visión futurista de El Bosco sobre la manera de representar los pecados capitales mediante figuras imposibles.

Montoya crea una especie de mundos paralelos, en los que describe la vida del pintor flamenco y la del pintor neogranadino, y logra acercarlos, aunque temporalmente están separados por más de doscientos años.

Con gran detalle, Montoya describe olores, sueños, colores y diversas percepciones de las relaciones humanas y de su sexualidad. Entra en las mentes de los pintores flamenco y tunjano; involucra aspectos históricos y conceptos religiosos y filosóficos en un momento en el cual se desarrollaron batallas intelectuales entre personajes como Erasmo de Rotterdam y la Iglesia. Muestra la actitud discriminatoria e impositiva de algunos de los personajes más poderosos del momento, a la vez que presenta la tensión entre el dogma, la creatividad del arte, la culpa de la colonización y la libertad del amor. A lo largo de la novela, se nota la erudición del autor, quien evidentemente estudió el tema en forma exhaustiva, logrando entremezclar partes de la poco conocida biografía de Bosch, con su propia interpretación de lo que El Bosco pudo pensar y quiso decir con sus cuadros. Ambienta su relato con los detalles de obras contemporáneas a la del jardín de marras, y logra describir las obras de un pintor neogranadino que él mismo inventa, al cual ubica de manera verosímil en un periodo de transición entre la colonización americana y la intención de la independencia en las remotas tierras del imperio español.

Minucioso y poético, literalmente Montoya termina con unos versos que corresponden a la declaratoria de amor de parte de su querida Micaela, escritos con una gran distancia entre los amantes, la distancia que corresponde a la que hay entre dos continentes y la que es recordada luego de transcurrido el tiempo. Muchos años, tantos o más que los que transcurrieron desde que Montoya tuvo la idea inicial de escribir acerca de El jardín de las delicias y el momento en que concretó esta exquisita obra.

 

sábado, 20 de junio de 2026

  

Mundial de libros

El periodista deportivo y escritor argentino Franco López Larrañaga (@franlopezlarra) tuvo la genial idea de hacer un campeonato mundial literario, y divulgarlo en sus redes sociales. Para ello, decidió escoger obras representativas de los países participantes en el campeonato mundial de fútbol, y seleccionó únicamente novelas, sin incluir poesía, ensayos, biografía o cuentos. Hizo una lista de los grupos seleccionados por la FIFA, cada uno de cuyos países estaría representado por una obra literaria. Con la ayuda de cuatro sistemas de inteligencia artificial, como Grok, Chat GPT, Gemini y Claude, además de las revisiones de plataformas como Goodreads y Booktoker, López Larrañaga encontró la obra de ficción más popular de cada país, y elaboró un listado, en el cual acepta que hay limitaciones, especialmente porque muchas de esas plataformas prefieren obras escritas en inglés, francés y español, con un sesgo negativo hacia obras escritas en otros idiomas, como el árabe.  En el caso de las novelas más conocidas, algunas podían tener un muy alto número de revisiones, incluso de hasta cientos de miles de personas. Las menos populares podían estar respaldadas por algunos miles de seguidores. De nuevo, el principal criterio utilizado fue el de la popularidad de estas obras.

El mismo López reconoce que no ha leído muchas de las obras que resultaron clasificadas para este concurso literario, pero que decidió respetar las normas autoimpuestas para su selección, incluso en los casos en los cuales la escogencia resultó controversial o contraria a su propia preferencia.

Otras personas han elaborado listas similares, como es el caso del panameño Lázaro Pérez (@elfrikideloslibros), quien también ha presentado una versión de «mundial literario», en el cual, curiosamente, varios de los títulos coinciden con la lista de López, aunque en el caso de Pérez, en el momento de hacer esta revisión, no ha completado la siguiente fase, por lo cual no los ha presentado en orden, simplemente una lista de obras representativas de cada país participante.

El listado de López resulta interesante, pero, sobre todo, divertido, para quien esté interesado en las letras. Lo presento aquí en forma de «fase de grupos», ordenado según el lugar que ocupó cada libro usando el método por él descrito. López también hizo una selección de los ocho «mejores terceros» para que quienes siguen sus redes sociales puedan votar por sus novelas preferidas, hasta llegar a las semifinales y finales de este campeonato mundial, no autorizado por la FIFA.

A manera de divertimento, presento a continuación la selección de López Larrañaga para este mundial de libros, con sus títulos traducidos al español, ordenada para pasar a la siguiente fase:

Grupo A

1.Corea del Sur: Pachinko, de Min Jin Lee

2.Chequia: La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera

3.México: Pedro Páramo, de Juan Rulfo

4.Suráfrica: Llanto por la tierra amada, de Alan Paton

 

Grupo B

1.Canadá: El cuento de la criada, de Margaret Atwood

2.Bosnia: Un puente sobre el Drina, de Ivo Andrić

3.Suiza: Siddharta, de Herman Hesse

4.Catar: El Corsario, de Abdulaziz Al-Mahmoud

 

Grupo C

1.Escocia: Está perfectamente bien, de Eleanor Oliphant

2.Brasil: Don Casmurro, de Machado de Asís

3.Haiti: Aliento, Ojos, Memoria, de Edwige Danticat

4.Marruecos: Esta cegadora ausencia de luz, de Tahar Ben Jelloun

 

Grupo D

1.Estados Unidos: Matar a un ruiseñor, de Harper Lee

2.Australia: La ladrona de libros, de Markus Zusak

3.Turquía: Madona con abrigo de piel, de Sabahattin Ali

4.Paraguay: Yo, el supremo, de Augusto Roa Bastos

 

Grupo E

1.Alemania: Sin novedad en el frente, de Erich Maria

2.Ecuador: Seremos Jaguares, de Nemonte Nenquimo

3.Costa de Marfil: Aya, de Margueritte Abouet

4.Curazao: Doble juego, de Frank Martinus Arion

 

Grupo F

1.Suecia: El hombre que no amaba a las mujeres, de Stieg Larsson

2.Japón: Tokio Blues, de Haruki Murakami

3.Países Bajos: El descubrimiento del cielo, de Harry Mulisch

4.Túnez: El enjambre ardiente, de Yamen Manai

 

Grupo G

1.Nueva Zelandia: El tatuador de Auschwitz, de Heather Morris

2.Bélgica: Yo que nunca supe de los hombres, de Jacqueline Harpman

3.Irán: Las leonas de Teherán, de Marjan Kamali

4.Egipto: Mujer en punto cero, de Nawal El Saadawi

 

Grupo H

1.España: La sombra del viento, de Carlos Ruiz Safón

2.Uruguay: La tregua, de Mario Benedetti

3.Cabo Verde: Chiquihno, de Baltazar Lopes

4: Arabia Saudita:  Asfalto, de Mohamed Hassan Alwan

 

Grupo I

1.Francia: El principito, de Antoine de Saint Exupéry

2.Noruega: El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder

3.Senegal: La carta más larga, de Mariama Bâ

4.Irak: El granado solitario, de Sinaan Antoon

 

Grupo J

1.Argelia: El extranjero, de Albert Camus

2.Austria: Novela de Ajedrez, de Stefan Zweig

3.Argentina: Rayuela, de Julio Cortázar

4.Jordania: El tiempo de los caballos blancos, de Ibrahim Nasrallah

 

Grupo K

1.Colombia: Cien años de soledad, de Gabriel García Maárquez

2.Portugal: Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

3.Uzbekistán: Días pasados, de Abdulla Qadiri

4.República Democrática del Congo: Tram 83, de Fiston Mwanza Mujila

 

Grupo L

1.Inglaterra: Orgullo y prejuicio, de Jane Austen

2.Ghana: Volver a casa, de Yaa Gyasi

3.Croacia: Chica en guerra, de Sara Nović

4.Panamá: Los forzados de Gamboa, de Joaquín Beleño

 

Sin duda, grandes obras y grandes autores han quedado por fuera de esta lista, como podría haber sido la representación de Países Bajos por El diario de Anna Frank, o la de España por El ingenioso hidalgo, don Quijote de la Mancha; Bélgica podría haber sido dignamente representada por Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar o por Estupor y temblores, de Amélie Nothomb; de Francia podrían haber participado Victor Hugo o Alexandre Dumas. La gran escritora coreana Han Kang también habría sido una digna representante en este campeonato. El surafricano (nacionalizado australiano) John Maxwell Coetzee también habría sido un buen participante en este concurso literario, como lo habría sido Franz Kafka, como representante de la república Chequia, o Lucy Montgomery de Canadá. Para algunos, Heidi y Tintín también debieron haber participado en esta liga. Hay quienes hubiesen preferido la participación del autor haitiano Jacques Roumain, la del brasileño Jorge Amado, el escocés Robert Louis Stevenson, el estadounidense J.D. Salinger o el turco Ohran Pamuk; obras como Fausto, 1984 o Huasipungo también habrían podido ser goleadoras en este campeonato. Arme su propia selección y sea un campeón de la lectura escogiendo obras de estos grupos de países o de otros listados igual de interesantes. Lo importante es anotar unos buenos goles lectores.

jueves, 28 de mayo de 2026

De lunas llenas, estaciones, canciones, colores y versos 

Mayo de 2026


El próximo 31 de mayo, la luna estará en su apogeo, la distancia más alejada de la tierra en su órbita elíptica, unos 405500 km, en contraposición al perigeo, el punto más cercano entre estos cuerpos celestes, unos 363300 km. A simple vista, la diferencia en su tamaño entre estas dos posiciones es de un 14%, y en brillo de un 30%. Sería como comparar el tamaño de dos monedas, una de 25 centavos de dólar y una de 5 centavos. Sin embargo, es posible que la diferencia entre una superluna (la más cercana) y una microluna (la más lejana, como la del próximo domingo) no sea perceptible a simple vista, pues en el cielo nocturno solo vemos una a la vez, sobre un fondo oscuro, es decir, no hay un punto de referencia que realmente nos permita detectar que la luna está más pequeña o más grande de lo usual. 

Para darse una idea del tamaño aparente del disco lunar, si estiramos un brazo, con el dedo meñique se puede cubrir completamente la imagen de la luna, aunque nuestro satélite tenga un diámetro de un 27% del diámetro de la Tierra, es decir unos 3475 km.

En las culturas del norte, es común darle nombres a la luna llena, fenómeno que ocurre casi cada mes del año. Estos nombres suelen provenir de las creencias de los nativos americanos, de las culturas anglosajonas medievales o de la tradición de las tribus celtas; algunas de estas denominaciones fueron importadas por los colonos ingleses. Así, en EE.UU., es bastante común que se sigan usando nombres para cada luna llena, según el mes en el que aparezca. Estos nombres no tienen mucho sentido en otras culturas, especialmente en las del hemisferio sur, donde las estaciones no coinciden con las septentrionales. En Japón, por ejemplo, la luna llena se llama Mangetsu. A la luna de la cosecha de agosto se le conoce como Jūgoya.
Las estaciones tienen una duración de tres meses cada una. La órbita de la luna alrededor de la tierra tarda 29.5 días en completarse, fenómeno llamado mes lunar, lo cual produce 12 lunas llenas al año. Sin embargo, debido a que el mes lunar es más corto que el mes solar, aproximadamente cada dos o tres años  hay una luna llena adicional, es decir, 13 lunas llenas en un mismo año. Este hecho se consideraba
como algo desafortunado, especialmente por las personas encargadas de elaborar los calendarios, pues algunas festividades religiosas se organizaban alrededor de las fases lunares. Se ha sugerido que esa puede ser una razón para que el número 13 haya adquirido su reputación de mala fortuna.
En una estación hay usualmente tres lunas llenas, pero cuando hay cuatro, a la tercera luna llena de ese mes se le conoce, en inglés, como blue moon. Esta es la definición original de la blue moon, una luna llena estacional, precisamente porque tiene que ver con el desfase mencionado entre la duración del mes lunar y el solar en una estación dada. La expresión en inglés once in a blue moon, que traduce «más rara que una luna azul», no debería ser traducida literalmente al español, pues sería como decir en inglés stranger than a green dog, que sería la traducción literal de nuestra expresión «más raro que un perro verde», la cual no se entendería en ese idioma.
El fenómeno astronómico de la luna llena estacional adicional parece haber sido originalmente descrito en un artículo del extinto Maine Farmer’s Almanac de 1937, algo así como el popular Almanaque Pintoresco Bristol, creado en 1832 por Cyrenius Chapin Bristol. 

Así, cuando hay 13 lunas llenas en un mismo año, habrá 11 meses con una luna llena cada uno y un mes con dos lunas llenas. En el mes en que esto último sucede, a la tercera luna llena de la estación correspondiente se le conoce como «luna azul», aunque no la llamemos así en español. En el mismo almanaque, se explicaba que, en un ciclo lunar de diecinueve años, hay siete lunas «azules».
En 1943, la revista especializada de astronomía Sky & Telescope, que llevaba unos dos años en circulación, tenía una columna de preguntas y respuestas, en la que Laurence J. LaFleur se refirió al artículo del Farmer’s Almanac, y comentó que ocasionalmente la luna parece llena 13 veces al año, pero nunca dijo que si la luna llena era la segunda de un mismo mes se debía llamar blue moon. LaFleur tampoco especificó la fecha para esa particular aparición lunar, que fue el 21 de agosto, la tercera luna llena del verano de 1937. La primera luna llena de una misma estación era llamada, por ejemplo, la luna temprana de verano, la segunda era la luna media de verano y la tercera se llamaba luna tardía de verano. Para conservar el nombre de «tardía» para la última luna llena de una misma estación, cuando había cuatro lunas llenas, a la tercera se le daba color (azul), es decir, blue moon.
En mayo de 1950, un astrónomo aficionado, llamado James Hugh Pruett, publicó un artículo en la revista Sky & Telescope en la que hizo su propia – y errónea – interpretación, según la cual la segunda luna llena en un mismo mes es la blue moon.
Esa interpretación, sustentada por escrito en una revista especializada, terminó siendo más conocida y aceptada por el público general que la versión original, la luna llena estacional adicional.
Blue Moon es el título de una canción de 1934, compuesta por Richard Rodgers y Lorenz Hart, llevada a su éxito comercial por cantantes de jazz como Billy Eckstine y Mel Tormé. Elvis Presley también hizo una reconocida versión, así como lo hicieron en su momento Ella Fitzgerald, Billie Holiday y Frank Sinatra, entre otros:


Blue Moon

 
Blue Moon
You saw me standing alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own
Blue Moon
You knew just what I was there for
You heard me saying a prayer for
Someone I really could care for
And then there suddenly appeared before me
The only one my arms will hold
I heard somebody whisper please adore me
And when I looked to the Moon it turned to gold
Blue Moon
Now I'm no longer alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own
And then there suddenly appeared before me
The only one my arms will ever hold
I heard somebody whisper please adore me
And when I looked the Moon had turned to gold
Blue Moon
Now I'm no longer alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own
Blue Moon
Now I'm no longer alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own


Para que en un mismo mes se presenten dos lunas llenas, la primera debe ocurrir en el primer o segundo día del mes, para que alcance a aparecer una segunda luna llena 29.5 días después. Por eso, no hay blue moon en febrero, simplemente no alcanzan los días para repetir luna llena. De hecho, puede pasar que en un mes cualquiera no haya luna llena, es decir, se presentan dos lunas nuevas en un mismo mes, fenómeno al que se le ha dado el nombre de black moon, como la canción y el álbum de 1992 del extinto grupo de rock Emerson, Lake & Palmer. Este fenómeno es de interés para los astrónomos, pues la ausencia de la luna en el cielo (luna nueva) favorece la exploración del cielo nocturno. Es tan común (o tan raro) el que haya dos lunas llenas en un mismo mes, como el hecho de que haya dos lunas nuevas en el mismo periodo. En español, no llamamos «luna negra» a la luna nueva…
 

Si bien es cierto que la luna puede adquirir un tono azulado, este es un fenómeno bien raro (once in a blue moon), que puede explicarse cuando hay una gran cantidad de partículas de un tamaño muy preciso en la atmósfera (un poco más de 900 nm, es decir, casi una micra), que producen difracción y filtran la luz roja, y hacen que la luna parezca un poco más azul. Esto puede suceder cuando se ha presentado una erupción volcánica masiva, como la del Krakatoa en 1883, o ante grandes incendios forestales, como los de Canadá  de 1951.


A continuación, para los curiosos, los nombres que habitualmente se dan a las lunas llenas norteñas.
Enero: luna del lobo, por los aullidos de estos animales hambrientos en el invierno. Para algunas tribus norteamericanas, es la luna del Gran Espíritu. En el hemisferio sur, algunos la conocen como luna de los carnavales.
Febrero: luna de nieve, algunas tribus la llamaron luna del hambre, por la escasez de alimentos en esta estación. Por ser la época en la que nacen los oseznos, también puede ser la luna del oso. También se le conoce como luna del pez chupador.
Marzo: luna del gusano, por la emergencia de estos bichos en la primavera, pero también luna de savia, por el producto extraído de algunos árboles en esta época.
Abril: luna rosa o rosada, también luna del retoño, o luna de la semilla.
Mayo: luna de las flores, también luna de la liebre o de la leche.
Junio: luna de la fresa, por ser la temporada de la maduración de esta fruta. También se le conoce como luna del caballo o luna de la siembra. En el hemisferio sur, la luna llena de este mes puede llamarse luna de los picaflores.
Julio: luna del ciervo, por ser la época en la que crece la cornamenta de los machos, también luna del salmón, luna de la frambuesa o luna del heno.
Agosto: luna del esturión, luna del lince o luna de los rayos. Para el hemisferio sur, las lunas llenas de  julio, agosto y septiembre pueden llamarse luna de los Andes o luna del puma.
Septiembre: luna de la cosecha o luna del maíz. Tiene que ver con el equinoccio, fenómeno astronómico en el cual el día y la noche tienen la misma duración. A veces, este fenómeno se presenta en octubre. En el hemisferio sur, la luna de la cosecha o de la vendimia es en marzo o abril.
Octubre: luna del cazador. Aproximadamente cada tres años, el equinoccio sucede en octubre. Se puede llamar entonces luna sanguínea, que no es lo mismo que el fenómeno conocido como luna de sangre, por el tono rojizo que puede verse durante algunos eclipses lunares. Este efecto se debe a que la atmósfera terrestre filtra la luz solar y dispersa las longitudes de onda más cortas (azul) y permite que las longitudes de onda más largas (rojo) se curven alrededor de la tierra y lleguen a la luna, que obtiene así un tono rojizo u ocre durante un eclipse lunar.
Noviembre: luna del castor o luna congelada. Cuando en el mismo año la luna de la cosecha ha sucedido en octubre, la de noviembre pasa a ser la luna del cazador, que en otros años es la de octubre. De la tradición celta, también puede llamarse luna de duelo. En el hemisferio sur, las lunas llenas de octubre, noviembre y diciembre también tienen distintos nombres, como luna de la langosta o luna de las
golondrinas.
Diciembre: luna fría.
 

Como dato curioso, en 2026 se presentará una blue moon mensual (segunda luna llena en un mismo mes) el día 31 de mayo. La siguiente luna llena de este tipo ocurrirá el 31 de diciembre de 2028. La siguiente seasonal blue moon (tercera luna llena en una misma estación) se podrá contemplar el 20 de mayo de 2027.
 

Termino esta disertación lunática con dos textos poéticos:


La luna blanca… y el frío

 
La luna blanca… y el frío…
y el dulce corazón mío
tan lejano… tan lejano…
¡tanto distante su mano!
La luna blanca, y el frío
y el dulce corazón mío
tan lejano…
Y vagas notas del piano…
Del bosque un aroma arcano…
Y el remurmurar del río…
Y el dulce corazón mío
tan lejano…!


León de Greiff (ca. 1919 – 1922)


La luna

 
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.


Jaime Sabines ca. 1973

viernes, 26 de septiembre de 2025

 Tertulias 2024 – 2025 (Año 16)

    Luego de un periodo de inactividad, intento retomar la vieja y autoimpuesta costumbre de reseñar las lecturas de cada año en el grupo de tertulias. Este grupo fue interrumpido por factores externos, como la pandemia y el confinamiento, que hizo que por un tiempo no pudiéramos reunirnos para compartir nuestras lecturas, pues la esencia de este grupo ha sido siempre la de tener un espacio común para compartir y hablar de los libros que leímos, pero también hablar de cualquier otro tema, siempre alrededor de algunas viandas y vinos. Nuestro club de lectura sobrevivió a esos tiempos de aislamiento, en los cuales las reuniones en cada uno de nuestros trabajos eran remotas, reuniones frías, que carecían de gracia.

    A diferencia de nuestras tertulias, muchas reuniones de trabajo en esos tiempos tuvieron un sentido de obligatoriedad que les restaban el interés y la calidez que fueron siempre la marca de nuestro grupo. A pesar de que pudimos reunirnos ocasionalmente, cada vez que las autoridades locales consideraban prudente levantar las restricciones de las interacciones sociales, la presión del trabajo diario siempre estuvo matizada por una especie de melancolía, en la que yo no encontraba ánimo o inspiración para continuar con estas reseñas.

    He aquí entonces el resumen de lo leído en el último año en este club, en el que tenemos nuevos miembros, otras mentes también provenientes de diferentes disciplinas, que hacen que este grupo siga siendo una actividad maravillosa, que ha fortalecido nuestros lazos de amistad y camaradería.

    En este último periodo anual (2024 - 2025), leímos los siguientes ocho libros:

·         - Retrato de casada, de Maggie O’Farrell

·         - El fin de la tristeza, de Alberto Barrera Tyszka

·         - Imposible decir adiós, de Han Kang

·         - Un perro de carácter, de Sándor Márai

·         - Los vulnerables, de Sigrid Nunez

·         - Kokoro, de Natsumo Sozeki

·         - Servir a los ricos, de Alizée Delpierre

·            - Mis últimos diez minutos y treinta y ocho segundos en este extraño mundo, de Elif Shafak

A      A continuación, una breve descripción de cada una de estas lecturas:

Retrato de casada

La novelista irlandesa Maggie O’Farrell escribe una novela histórica, basada en la vida de Lucrezia de Médici, a quien recrea en su ficción como una niña inocente, pero muy inteligente y con dotes artísticas. Atrapada en la Italia renacentista del siglo XVI, la protagonista es Lucrezia, quien es obligada a casarse por conveniencia con Alfonso II d’Este, duque de Ferrara, para consolidar su poder y para que pueda darle descendencia, con lo cual mantendría el dominio de sus tierras. En esta novela, O’Farrell describe un mundo de intrigas y pasiones, y hace un retrato del papel de la mujer en esa época, reflejo del poder masculino preponderante.

Desde la sinopsis del libro, el lector se entera de que la protagonista muere, y que se sospecha que falleció por envenenamiento de parte del marido, con el fin de volver a casarse y lograr su objetivo de tener un hijo que consolidara su patriarcado. Con una prosa emotiva, la autora logra situar al lector en una época pasada, a través de detalladas descripciones y retratos de los personajes que la rodean. Los rumores comienzan con el duque, quien nunca ha logrado embarazar a ninguna de sus amantes. Lucrezia trata de acudir a su madre para escapar de su destino, pero ella está de acuerdo con que su hija cumpla el papel reproductivo que se le ha asignado, con beneficio para las dos familias. La joven de espíritu libre es obligada a adaptarse a una realidad represiva, en la que no tendrá la  posibilidad de expandir sus horizontes. Fue separada de su nana y cómplice cuando se casó con Alfonso, por lo cual tampoco puede acudir a su ayuda para escapar de esta situación. Como era la costumbre de la época, su marido encomienda un retrato de su esposa, para exhibirlo como trofeo ante la sociedad que lo rodea. Ese «retrato de casada» es elaborado por un pintor ficticio, inspirado en Il Bronzino, quien fuera el autor real del retrato de Lucrezia de Médici. 

En ese opresivo universo, Lucrezia encuentra una nueva cómplice con la que trama su huída de la jaula de oro que es el palacio de su esposo. La detallada narración toma entonces matices de suspenso, en los que se mantiene la atención en busca de una respuesta: ¿logrará escapar Lucrezia a la dominación de Alfonso?  El final toma un giro inesperado…

El fin de la tristeza.

El escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka presenta una novela que explora el límite entre la realidad y la ficción, a través del protagonista, Gabriel Medina, un personaje insulso, con traumas y tristezas propias, que vive en un país opresivo. Explora, quizá de manera superficial, temas como la depresión y la terapia psicológica, y de cómo algunos eventos externos pueden afectar la salud mental de un individuo. Escrita en tiempos modernos, donde las redes sociales y los medios de comunicación juegan un importante papel en la divulgación de la información, Gabriel encuentra elementos que nutren sus fantasías y frustraciones. Es una especia de crítica velada a la manera cómo se consume la información, especialmente a través de las redes sociales, y cómo esta información puede afectar la percepción de la realidad. En una narración que parece cubrir solo unos pocos días, la vida de Gabriel pasa de ser sencilla a trágica; de una vida simple y rutinaria, el protagonista descubre, a través de las noticias, que su psiquiatra ha sido acusada de homicidio. El piso que sostiene su mundo se demorona ante sus pies. Gabriel tiene que buscar una salida, que incluye una fantasiosa relación con una persona que apenas conoce. La narración resulta algo atropellada y la ficción resulta un poco inverosímil, por decir lo menos. No queda claro si se logra resolver cuánto de lo que se narra sucedió realmente y cúanto fue una vivencia real del protagonista, una persecución real de parte de las fuerzas del orden, o una elucubrada por una mente demasiado imaginativa, matizada por su triste vida.  

Imposible decir adiós.

De la premio Nobel Han Kang, cuya prosa es bella y profunda, la autora coreana elabora una historia de amistad que gira alrededor de un terrible hecho histórico: la masacre de Jeju, ocurrida poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, donde unas treinta mil personas fueron ejecutadas. Durante décadas, estuvo prohibido hablar siquiera acerca de este hecho, bajo pena de cárcel.

El estilo de Kang es evocador y sensorial, sus palabras llegan a la piel, donde se puede sentir el frío que describe en sus páginas. Mediante una historia aparentemente sencilla, en la que dos amigas se reúnen luego de que una de ellas, Inseon, sufre un accidente mientras trabaja en un proyecto de esculturas que se inspira en una pesadilla de la otra, Gyeongha. La autora logra hacer una novela de denuncia, pero también una muy bella y conmovedora descripción de la amistad entre estas dos mujeres dedicadas a dos facetas distintas del arte, una es carpintera, la otra es escritora. La carpintera es trasladada a un hospital en Seúl, muy lejos de su casa, y le encarga a su amiga escritora la tarea de cuidar a su cotorra Ama; en realidad, son dos cotorras, pero la otra, Ami, murió.

La simbología de Kang aproxima las dos cotorras a las dos amigas que protagonizan la narración.  Entre lírica y onírica, la novela es una oda a la amistad, matizada por los terribles acontecimientos que dan origen a las pesadillas de Gyeongha y por el accidente sufrido por Inseon mientras trata de construír una obra artística que evoque esa misma masacre.

Un perro de carácter

El gran escritor húngaro Sándor Márai escribió en 1932 una novela que recientemente fue traducida al español, en la que presenta una reflexión  acerca de la naturaleza humana y las relaciones entre las personas.

Con su mirada perspicaz, Márai hace un retrato de la sociedad de entreguerras en Budapest. El libro comienza hacia la Nochebuena de 1928, cuando el protagonista decide comprar un regalo a su esposa, a la que no se refiere por su nombre, sino simplemente con el apelativo de «la señora». Ya habían acordado, desde hacía unos años, no intercambiar regalos en estas fechas, para evitar afectar sus escasos recursos. Así, su esposa no espera recibir ningún regalo especial, excepto quizá algo que sea a la vez útil e innecesario, posiblemente algo de piel.

El esposo consigue un cachorro, supuestamente un pastor húngaro, una raza típica de ese país, que parece ser simpático y promete ser motivo de alegría para esa casa. En todo caso, está entre lo innecesario y lo útil, y, sobretodo, es de piel y puede dar calor. Parece una fábula, que se centra en el punto de vista del cachorro, pero también narrada desde el punto de vista de su dueño. Muestra cómo la paciencia y el cariño pueden ser armas eficaces para luchar cuando no se sabe qué hacer ante una situación en la que la única salida puede ser perdonar.

En un momento dado, el perro resulta tener carácter y se convierte en un ser indomable, como símbolo de la rebeldía que a veces aflora entre los seres humanos. El autor llega incluso a proponer que sea abordado como en un psicoanálisis, abordaje que merece la autocrítica sarcástica de Márai. Se dice que es una novela autobiográfica, que refleja las relaciones humanas en una sociedad en crisis. Como en sus otras obras, Márai recurre a su elegancia de estilo y a sus matices irónicos para describir esta nueva relación en la que decide embarcarse, una historia que concluye con una moraleja que propone que lo que amamos no es necesarimente lo hermoso y lo bueno, sino lo que gruñe y nos muestra los dientes…

Los vulnerables

La escritora neoyorquina Sigrid Nunez presenta otra novela de amistad, centrada alrededor de una tragedia de los tiempos modernos, la del confinamiento por la pandemia del COVID-19. La narradora termina cuidando a un loro llamado Eureka, propiedad de una amiga suya, que tiene un apartamento en la ciudad de Nueva York. En su apartamento deja a su mascota, donde vive en arriendo un joven estudiante. Por cuestiones prácticas, resulta más conveniente para la protagonista mudarse a ese amplio apartamento, donde comparte unos espacios con el estudiante y con el loro que ambos terminan cuidando. Hace una reflexión acerca de la fragilidad de las relaciones humanas y el impacto que tuvo un hecho inusual, como la pandemia, en nuestras vidas. Con un estilo fragmentado, que a veces resulta difícil de seguir, Nunez presenta un tema de gran profundidad, que hace reflexionar acerca de las relaciones humanas y los temas de amistad y cuidado, en un entorno citadino, pero enmarcado en una situación de confinamiento que nos afectó a todos de una u otra manera. Todos resultamos vulnerables en ese momento, y cada uno tuvo su propia vivencia del aislamiento, de la empatía y de las relaciones interpersonales. Todos tuvimos un espacio propio y uno común, en el cual convivimos con diferente grado de temor hacia los demás y hacia uno mismo, así como la posibilidad de que pudiéramos afectar la salud de los que nos rodeaban. Sigrid Nunez hace referencia a varias obras literarias, una especie de insinuación acerca de cómo la literatura puede ser de gran ayuda para la experiencia vital. Su estilo es preciso, sin tantos ornamentos, con un tono directo que lleva de la mano al lector, aunque ocasionalmente parece enredarse por algunos vericuetos curiosos, como las citas literarias ya descritas, o las alusiones a la belleza de los nombres de las flores, en contraposición a los nombres de las malas hierbas.

Al final, aunque el loro es la excusa para unir el ambiente de convivencia entre dos personajes que no se conocían, no queda muy claro el papel de ese animal en la narración, papel que parecería ser prescindible.

 Kokoro

Una novela japonesa clásica del escritor Natsumo Sozeki, publicada en 1914, en la que explora temas como la amistad, el deseo, la culpa y la traición, enmarcada en el estoicismo de la sociedad japonesa de comienzos del siglo XX. Una reflexión acerca de la tradición y la modernidad, que refleja algunos de los cambios sociales y culturales que sufrió ese país.

A un joven estudiante le llama la atención el porte y la aparente sabiduría de un señor mayor que él, a quien descubre de casualidad en una playa. Decide que ese señor desconocido puede ser su maestro o sensei (a lo largo de la narración se refiere a él siempre como sensei, sin mencionar su nombre), una especie de guía y de figura paterna a la vez, aunque el joven tiene a su padre vivo, en un pueblo rural distante de la ciudad. El joven se acerca a el señor en busca de convertirlo en su mentor, aunque al principio el «maestro» no parece muy interesado en entablar una amistad u otro tipo de relación con el joven. La novela tiene un ritmo pausado, estoico, como en el estereotipo de la sociedad japonesa, pero también melancólico y pesimista. A medida que se avanza por este lento camino, se revelan algunos antecedentes del sensei y de su alumno, con algunos matices sobre la familia del joven, así como los antecedentes del mismo sensei, con una detallada descripción de una relación de amistad que tuvo cuando era joven, quizá de la misma edad de quien ahora quería recibir su sabiduría. Se revela entonces una especie de traición que llevó al trágico final de esa antigua amistad, y se plantean algunas reflexiones, como el posible arrepentimiento y la culpabilidad por haber llevado esa amistad a su triste desenlace. La novela presenta un retrato de la sociedad japonesa en un momento de transición entre lo tradicional y lo moderno, y lleva a reflexionar acerca de las relaciones humanas, familiares y de amistad. Kokoro es una palabra de difícil traducción del japonés, pues puede significar literalmente «corazón», pero denota también la complejidad del alma humana y hace referencia a la espiritualidad y a la esencia de las cosas. Podría equipararse al concepto melancólico, nostálgico o de añoranza de la palabra portugeusa y gallega saudade, que también hace referencia a la soledad, así como a la sensación de triste sobrecogimiento que se asocia a los blues de la cultura musical afroamericana, originada en el sur de los Estados Unidos.

Servir a los ricos

Se trata de un ensayo, no de una obra de ficción. Se ha descrito como un  estudio entre sociológico y periodístico, que describe una investigación acerca de la relación entre el servicio doméstico y sus empleadores, en este caso, siempre de personas de grandes fortunas. Alizé Delpierre revela algunos detalles que no sorpenden, acerca del abuso sobre el servicio doméstico, que trabaja durante extenuantes jormadas que a veces no tienen fin, a cambio de un sueldo muy alto, lo que constituye una «explotación dorada». La autora incluye una parte en la que juega el papel de niñera, para adentrarse en este mundo de un nivel económico muy superior al de otros puestos, que suelen tener menor ingreso, pero también mejores condiciones laborales. Los salarios tan altos sirven para mantener cautiva – y esclavizada– a un grupo de personas que deben estar disponibles a toda hora para cumplir con los caprichos de sus empleadores, incluso al abuso físico y psicológico que implica servir sin descanso y sin otras prebendas, aunque esta relación abusiva esté camuflada por los gruesos salarios recibidos.  La autora hace referencia al libro Canción Dulce, de Leila Slimani, que habiamos conocido en este grupo de lectura, en el cual una niñera «perfecta» termina asesinando a los niños que ha sido contratada para cuidar, como se revela desde el comienzo de ese libro, para que no resulte sorprendente. En este caso, Delpierre presenta una obra de no ficción, en la que presenta algunos detalles reveladores acerca de este tipo de empleados y sus empleadores, así como las tensas relaciones entre las dos partes, siempre por el poder que los segundos ejercen sobre los primeros, basado en un pago que puede ser exorbitante, y que definitivamente permite a esta servidumbre, en muchos casos conformada por migrantes, ahorrar y enviar dinero a sus familias en sus países de origen. Claramente una relación abusiva, que también llega a ser de maltrato, pero sin que la investigación haya revelado, en mi opinión, información nueva. Este relato periodístico tampoco resulta en acciones tangibles que permitan suponer que la contratación de este tipo de personal vaya a cambiar, ni que las condiciones de abuso laboral vayan a mejorar en ese ámbito de tan alto nivel económico y remunerativo. Para mí, esto hace que la investigación parezca inútil…

Mis últimos diez minutos y treinta y ocho segundos en este extraño mundo

La escritora turco-inglesa Elif Shafak se basa en una teoría «científica», según la cual, después de la muerte, el cerebro parece seguir con actividad eléctrica durante unos diez minutos y medio. Esa actividad cerebral, que no parece equipararse a un estado real de conciencia, ha sido detectada en algunos pocos casos de muerte intrahospitalaria, en la que se ha podido obrtener un registro de ondas cerebrales durante un tiempo considerado largo, de hasta diez minutos después del cese de las funciones vitales. Según esos hallazgos, algunos científicos han sugerido que este tipo de actividad  cerebral podría explicar las narraciones de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, como sería el caso de pacientes que entran en paro cardiorrespiratorio, que luego son reanimados con éxito y sobreviven después de un evento de estos.  

Algunos de esos pacientes cuentan que recuerdan detalles de toda su vida, que visualizan como una «película» en la que pueden recrear toda su vida en instantes. Con esta teoría como sustento, la autora recrea la vida de Leila, una prostituta, que es asesinada al comenzar la narración. Su cerebro, activo por unos minutos, permite recrear los recuerdos de su vida, pero con algunos saltos temporales que hacen que la historia, por momentos, sea difícil de seguir. Esta origonal narración se divide en tres partes: la mente, el cuerpo y el alma.

La mente se encarga de narrar la vida de la protagonista, según esa teoría de la persistencia de la actividad cerebral durante unos minutos después de la muerte biológica, donde su corazón ya se ha detenido.

La protagonista revela los detalles de su vida y de la manera cómo llega a Estambul. Cada capítulo avanza por los minutos siguientes a su asesinato, donde evoca recuerdos sensoriales, especialmente centrados en el sentido del gusto, como el de los guisos de cabra, el limón, la sandía y el café con cardamomo, entre otros. Sus recuerdos nos revelan su relación de amistad con las cinco personas más cercanas de su entorno. Estos amigos van a ser cruciales para el desarrollo del resto de esta historia, que está centrada en una época real, con la inclusión de algunos detalles históricos, lo cual de confiere cierta autenticidad a la misma. Además de los amigos de la protagonista, la ciudad de Estambul juega definitivamente un papel protagónico en esta narración.

La segunda parte del libro muestra la aventura de los amigos íntimos de Leila, en su afán por recuperar su cuerpo, para evitar que temine en el Cementerio de los Solitarios, un lugar real en la ciudad turca donde se desarrolla esta historia. Los cuerpos de los que terminan en este camposanto nunca son reclamados, y sus tumbas no llevan lápidas sino números.

Luego de revelar la identidad de los asesinos de Leila, el libro termina con el alma, la parte que representa la emancipación final de la protagonista. Una narración bella, intensa y original, en la que se hace énfasis en los recuerdos y sensaciones, así como en la importancia de la amistad entre personas que llevan una vida difícil, en una ciudad misteriosa que también es crucial en esta historia, cuyo desenlace es sobrecogedor. 

 

Aquí termina la recopilación de lo leído en el último año. Vendrán nuevas lecturas para nuestro renovado grupo, que espero reseñar oportunamente. Entretanto, iré recopilando la información de los últimos cinco años, para completar la brecha de información acerca de nuestras lecturas. Con ánimo renovado, retomo ahora esta actividad de escribano; poco a poco actualizaré las reseñas de los años anteriores, hasta completar los resúmenes de los cinco años de mi propia inactividad, que, junto a los diez años anteriores en los que había reseñado los 107 libros leídos hasta entonces, corresponden a un total de 152 libros en estos 16 años.