viernes, 5 de septiembre de 2008

Las fascias perirrenales y el arte modeno, o la sorprendente relación entre Alma, Pintura, Escultura, Arquitectura, Música, Poesía y Psicoanálisis.

Como es bien sabido por cualquier radiólogo que se haya enfrentado al estudio escanográfico del retroperitoneo, cada espacio perirrenal está delimitado por dos fascias, una anterior y una posterior. Curiosamente, ambas fascias han sido nombradas de dos maneras: fascia de Gerota y fascia de Zuckerkandl. Las dos fascias delimitan tres espacios: el perirrenal, el pararrenal anterior y el pararrenal posterior. A cada lado, las fascias se unen para formar la fascia lateroconal. La revisión de la historia de la anatomía retroperitoneal nos revela que en esta región anatómica se produce, además de la confluencia de las fascias que la rodean, una verdadera conjunción de personajes del mundo médico y artístico.
Dimitrie Gerota fue el primer radiólogo de Rumania. Se desempeñó como profesor de anatomía topográfica y cirugía experimental en Bucarest. En 1895, Gerota documentó la presencia de una fascia perirrenal anterior, y reconoció la decripción previa de la fascia preirrenal posterior por Zuckerkandl. Gerota fue además profesor de la Academia de Arte de Bucarest. Uno de sus más conocidos alumnos fue Constantin Brâncusi, con quien talló en madera el estudio anatómico de los músculos, apropiadamente denominado «Ecorché», nombre francés para «Desollado».
Constantin Brâncusi es considerado uno de los padres del arte moderno. Entre 1898 y 1902, estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bucarest, bajo la tutela de Dimitrie Gerota. En 1907, ingresó como practicante al estudio de Auguste Rodin. Abandonó el estudio del maestro escultor, al considerar que Rodin era «como un árbol en cuya sombra no crece el césped» Del seudoimpresionismo pasó a la tendencia cubista, con preferencia por valores arcaicos, como los manifestados en el arte de las tribus negras y maoríes. De Brancusi se reconoce su influencia sobre la escultura moderna. Una de sus obras escultóricas más importantes es un tríptico conformado por «La Mesa del Silencio» (Masa tacerii), «La Puerta del Beso» (Poarta sãrutului) y «La Columna Sin Fin» (Coloana fãrã sfârsit), obra considerada como reveladora de la herencia del arte folclórico rumano. Esta obra hace parte del Monumento de Târgu Jiu en honor a los héroes de la primera Guerra Mundial, instalado en un jardín público donde Brâncusi incorpora los cuatro elementos cósmicos (Agua, Tierra, Fuego y Aire) al incluir sus esculturas en el Paseo de los Héroes, que se extiende desde el río Jiu y termina en una columna que apunta al cielo, como símbolo de la elevación de las almas de los héroes, cuyo sacrificio final fue la defensa de Rumania.
El artista austríaco Emil Jakob Schindler fue considerado como un pintor del impresionismo. Al parecer, su único interés, incluso por encima de sus responsabilidades hacia su famila, fue su obra, donde se manifestaban los efectos de la luz del sol, las sombras, la neblina y la luz de la luna. Su hija Alma tenía sólo 13 años cuando él falleció. Según Sigmund Freud, la pérdida de la figura paterna la llevó a tener relaciones amorosas en las que, de manera casi incestuosa, buscaba un remplazo para su padre.
La madre de Alma fue Anna von Bergen, una cantante de operetas. Al morir Schindler, Anna se casó con Carl Moll, también pintor y alumno de Schindler, quien había sido su amante por muchos años.
Moris Szeps era el director del periódico vienés Neues Wiener Tagblatt y muy cercano consejero de Rodolfo, el príncipe de la corona. Hacia el final del imperio Austro-Húngaro, su hija Berta era una reconocida personalidad de la sociedad vienesa. Berta Szeps era escritora de columnas periodísticas y novelas, y tenía una profunda admiración por el arte moderno. Se casó con el famoso anatomista de la Escuela de Viena, Emil Zuckerkandl.
Zuckerkandl había sido alumno y asistente de Joseph Hyrtl. En 1883, Zuckerkandl describió la fascia perirrenal posterior, pero no reconoció la presencia de una fascia similar por delante de los riñones. Además de su descripción de la fascia perirrenal posterior, algunas de sus contribuciones a la anatomía humana incluyeron órganos y sistemas tan disímiles como el cerebro, los dientes, el oído, los vasos sanguíneos, la nariz y la cara.
En su casa, eran frecuentes las reuniones sociales con los más importantes representantes de las artes. A casa de Berta Szeps-Zuckerkandl también asistía su mejor amiga, la joven Alma Schindler, reconocida no sólo por ser una gran compositora, sino por su belleza física.
Entre los contertulios de Berta se encontraban Auguste Rodin, Gustav Klimt y Gustav Mahler, entre otros. Fue precisamente en casa de Emil Zuckerkandl donde Mahler, el compositor y Director de la Real Ópera, conoció a Alma, casi veinte años menor que él. Aunque Alma había tenido dos amores previos en el mundo artístico, el pintor Gustav Klimt y el compositor Alexander Zemlinski, para Mahler su encuentro fue un caso de amor a primera vista, que pocos meses después terminó en matrimonio. Alma se convirtió en la fuente de inspiración de Mahler.
Sin embargo, la personalidad dominante de Mahler significó para Alma que ella dejara de componer. Alma aceptó la prohibición impuesta por su esposo, y se convirtió en una sumisa madre y ama de casa, lo cual a su vez significó que dejara de frecuentar las agradables veladas organizadas por su amiga Berta. Alma dio a luz a Maria Anna, quien falleció a los 5 años, víctima de la fiebre escarlata y de la difteria. Su segunda hija fue Anna, quien logró llegar a ser una reconocida escultora.
Durante unas vacaciones en Tobelbad, Alma conoció al arquitecto Walter Gropius, con quien tuvo un tórrido romance. Mahler se enteró del romance de su esposa a través de una apasionada carta de amor que Gropius le escribió a Alma, pero que dirigió por error a ¡Gustav Mahler! Cuestionándose su propia virilidad, Mahler se sumió en una profunda depresión, tratada nada menos que por Sigmund Freud. En una consulta que no duró más de cuatro horas, para Freud fue muy clara la situación, según se reveló en su correspondencia con su alumna María Bonaparte: Alma amó a su padre y buscó en Mahler una figura paterna, y Mahler amaba a su madre y buscó en Alma una figura materna. Alma no pudo ocultar su disgusto cuando recibió la cuenta por el tratamiento de Freud a su marido, pues el renombrado psiquiatra no tuvo ningún reparo en enviar dicha cuenta cuando Mahler ya había muerto.
Gustav Mahler sufrió de epidosios repetidos de amigdalitis, relacionados con su fiebre reumática. Su médico personal, el Dr. Fränkel, de Viena, fue quien hizo el diagnóstico de la endocarditis bacteriana que finalmente le causó la muerte. Fränkel tuvo la iniciativa de consultar el caso de su paciente con quien fuera reconocido como el experto mundial en endocarditis bacteriana, el Dr. Emanuel Libman. Un cultivo de sangre confirmó la presencia de estreptococos atenuados, que hoy siguen siendo característicos de esa enfermedad. Hay algunos testimonios que sugieren que Mahler sufría de movimientos anormales, con alteraciones en la marcha. Su especial atención a los detalles de la puesta en escena de las obras que dirigió ha sido, para algunos, evidencia de un trastorno obsesivo-compulsivo. Esta combinación de síntomas, asociada a su valvulopatía mitral reumática ha sugerido el diagnóstico de Corea de Sydenham. Mahler falleció en la noche del 18 de mayo de 1911, dejando inconclusa su décima sinfonía. Con su muerte, terminó la era de los grandes maestros vieneses de la sinfonía, que se había iniciado un par de siglos atrás. Faltaban aún 17 años para que Alexander Fleming presentara su descubrimiento, la penicilina, con la cual se habría podido controlar la enfermedad de Mahler. Como dato curioso, luego de la muerte de su paciente, el Dr. Fränkel le propuso matrimonio a Alma. La viuda rechazó tajantemente la oferta.
Ya en estado de viudez, Alma conoció al pintor Oskar Kokoschka, con quien tuvo una tormentosa relación. Kokoschka se volvió obsesivo con Alma, quien sería su modelo para sus pinturas. Alma quedó embarazada de Oskar, pero tuvo un aborto del cual Kokoschka nunco pudo recuperarse. Kokoschka fue enviado a combatir en el frente ruso, y en 1915 recibió una herida de bayoneta, que no fue tan grave para él como la noticia de que su amada se había reconciliado y casado con su previo amante, Walter Gropius. En su obsesiva desesperación, encargó a un fabricante de muñecas en Múnich una réplica de Alma, famosa por tratarse de una muñeca de tamaño natural, la cual terminó decapitada cuando Kokoschka quiso acabar de una vez por todas con Alma, a quien al final consideró como la maldición de su vida.
Alma y Walter tuvieron una hija, Manon Gropius, quien heredó la legendaria belleza de su madre. Tristemente, Manon sufrió de parálisis infantil; luego de un año de sufrimiento, cuando apenas tenía 18 años, falleció. El compositor Alban Berg dedicó su concierto para violín a la memoria de Manon, a quien quiso como a una hija. Siendo parte de la élite cultural vienesa, entre sus amigos se encontraban Gustav Klimt, Alexander Zemlinsky y Alma Gropius. La vivacidad de la niña se expresa en el primer movimiento del concierto. El segundo movimiento tiene una sección disonante, con la que Berg trata de describir la enfermedad de su querida Manon. Al estilo de la novena sinfonía de Beethoven, Berg incorpora una sección coral basada en el Es ist genung! (¡Es suficiente!) de Johann Sebastian Bach, como recuerdo de la muerte de Manon. Luego de unas variaciones alrededor de la melodía coral, en las que involucra aspectos folclóricos, el concierto termina con un solo de violín que llega hasta su más alto registro, evocando de manera simbólica el ascenso de la niña al cielo. Alban Berg nunca pudo oír la interpreación de su concierto, pues cuando estaba elaborando su composición se enfermó gravemente, hasta el punto de que tuvo que terminarlo desde su lecho, en medio del dolor y la fiebre producido por un absceso paraespinal de origen incierto, pero atribuído al «envenenamiento» por la picadura de un insecto. El concierto para violín de Alban Berg se convirtió en su última obra, casi su propio réquiem. Fue precisamente Anna Mahler, la hija de Alma, quien tomó la máscara mortuoria de Alban Berg.
Cuando Manon tenía un año de edad, Alma conoció al poeta Franz Werfel, de quien resultó embarazada. Su hijo, Martin Carl Johannes, nació prematuro y sufrió de progeria, enfermedad que acabó con su vida a los diez meses de edad.
En sus últimos años de vida, la popularidad de Alma decreció. Sus detractores se encargaron de hacer especial énfasis en divulgar su alcoholismo y sus ideas antisemitas.
Alma murió en su apartamento en Nueva York, a los 85 años de edad.

Lecturas Recomendadas
Cardoso F, Lees AJ: Did Gustav Mahler have Sydenham’s corea? Mov Disord 2006; 21(3): 289 – 292.
Chesbrough RM, Burkhard TK, Martinez, AJ, Burks DD: Gerota versus Zuckerkandl: the renal fascia revisited. Radiology 1989; 173: 845-846.
Kramer J: Invitación a la Música. Javier Vergara Editor S.A. Buenos Aires, 1993.
Levy, D: Gustav Mahler and Emanuel Libman: bacterial endocarditis 1911. BMJ 1986; 293:1628-1631.
Montero R: Historias de Mujeres. Santillana Ediciones Generales, S.L. Suma de Letras S.L. Madrid, 2003.
www.alma-mahler.at/index.html. Consulta febrero 1, 2007.
www.ici.ro/romania/en/cultura/p_brancusi.html. Consulta enero 31, 2007.
www.whonamedit.com. Consulta enero 29, 2007.


Nota histórica publicada en Rev Colomb Radiolog 2007; 18(2): 2153-2155

Mensaje para gente guapa



Este es un mensaje para la gente guapa: los feos somos muchos más. Procuren no hacernos enfadar.
(Calle bogotana).

sábado, 9 de agosto de 2008

Mimetismo experimental

Se coloca un camaleón en una caja cuyas seis paredes internas están formadas por espejos. Al principio, el reptil no sabrá qué hacer al encontrarse sin otro patrón que sí mismo para imitar. Se han descrito cuatro tipos de respuesta ante el reto de enfrentar al espejo a quien se mantiene ocultándose:

1) Camaleón Evasivo
Opta por convertirse en tortuga. Al abrir la caja se le encontrará retraído dentro de su caparazón y sin intenciones de asomarse. Confirma la teoría de la transmutación de las especies.

2) Camaleón Invisible
Para pasar desapercibido se hace transparente. Al abrir la caja, ésta parecerá vacía. Algunos de los más hábiles lograrán parecer parte del reflejo de la cara del investigador sorprendido, fenómeno que no deja de ser interesante.

3) Camaleón Indiferente
Se niega a resolver el misterio de verse rodeado de reflejos infinitos. Cierra los ojos y espera pacientemente a que la caja sea abierta y a ser expuesto a un ambiente más fácil de imitar. Se le encontrará dormido.

4) Camaleón Evasivo Tipo II
Es aquel que no sólo cierra los ojos, sino que además aguanta la respiración. Convencido de estarlo logrando, el animal cree ver cómo progresivamente su reflejo desaparece, sin darse cuenta que en el intento se consume lentamente junto con él. Se le encontrará tieso pero con cara de satisfacción. Se le conoce también como el camaleón suicida.



Texto publicado en la sección "El Lápiz de Esculapio", Panace@, pág. 66, vol IX No. 27, 2008.

Panace@ (http://www.medtrad.org/panacea.html) es el Boletín de Medicina y Traducción, revista surgida a partir de la lista de debate Medtrad (Foro de traductores profesionales de biomedicina) y es la publicación oficial de la Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Medicina y Ciencias Afines, Tremédica.


Camaleón de Madagascar. Biodome, Montreal, Canadá

martes, 24 de junio de 2008

Los Medios




Mario Bonilla© 2000.


...la aterradora vigencia de la historia...

Sal

Anoche soñé
que sentado en tus mejillas
contemplaba el azul
de tus ojos de cielo

y mientras buscaba nubes
para inventar siluetas
brotó un manantial
de tristeza líquida
que me arrastró furibundo
hasta tus labios.

Entonces creíste
que a tu vida
le doy sabor a lágrima.




©Mario Bonilla, 1992.

viernes, 9 de mayo de 2008

El quinto rinoceronte. La insólita aparición de un extraño mamífero en el mundo del arte y la anatomía.

En 1515, llegó a Lisboa el que fuera considerado como el primer ejemplar vivo de un rinoceronte en visitar el continente europeo. Este magnífico animal indio se llamaba Ganda, nombre impuesto en el idioma gujerati, derivado del sánscrito. Aunque es probable que algunos rinocerontes africanos hubieran sido exhibidos por los romanos en la capital de su imperio, Ganda sigue ostentando el título del ser el primero, quizá por la fama alcanzada luego de que fuera representado gráficamente por el artista alemán Durero. A pesar de sus obvias imprecisiones, el grabado ha sido considerado como la más influyente imagen de un animal en la historia del arte.


El primer rinoceronte, según grabado de Alberto Durero, quien lo dibujó sin haberlo visto. Imagen de dominio público.

Como dato curioso, el dibujo se basó en descripciones, pues Durero nunca conoció a Ganda. Desde Portugal, el rey Manuel I, en busca del fortalecimiento de sus relaciones comerciales, lo envió como un obsequio a Italia, pero el regalo nunca llegó a su destinatario, el Papa León X, pues el barco que transportaba al exótico ejemplar naufragó cerca a Porto Venere, en la costa de la región Liguria italiana, en 1516.
El rinoceronte de la India (Rhinoceros unicornis) es un fascinante mamífero unicorne cuyas patas característicamente tienen un número impar de dedos. Aunque la zoología científica nació hacia 1500, el estado de la ciencia en ese entonces no había sido capaz de desechar las leyendas de animales con poderes magníficos, cuya principal característica era la de poseer un cuerno entorchado, con propiedades medicinales. La solidez de la imagen popular del unicornio se basa en su cuerno único. Plinio lo describió con cuerpo de caballo, cabeza de ciervo, pies de elefante y cola de jabalí. En el imaginario medieval, el unicornio se asemejó con caballos, carneros, leopardos, zorros y liebres. Por su fuerza extraordinaria, para cazar al unicornio había que recurrir a una treta casi mágica: era necesario exponerlo ante una mujer virgen para que el animal saltara instintivamente a su regazo. Si la mujer no era pura, el unicornio la mataría con su cuerno. Por su cuerno de la salvación, la imagen del unicornio se ha asimilado a la de Cristo.
Hacia 1555, la descripción del narval por los exploradores del círculo ártico sirvió para fortalecer esta leyenda, probablemente basada en descripciones noveladas del rinoceronte indio, y reforzada por la creciente disponibilidad de cuernos entorchados que podían usarse como un cáliz, capaz de neutralizar cualquer veneno que se sirviera en dicha copa. Sólo hasta 1638 fue aclarada la leyenda del unicornio, por el médico y naturalista danés Ole Worm, a quien debemos la descripción de los huesos wormianos del cráneo, y quien fuera mencionado en una nota histórica previa por su relación indirecta con el descubrimiento del conducto de Wirsung en el páncreas.
El cuerno del narval (Monodon monoceros) corresponde realmente a su incisivo central izquierdo. A diferencia del mamífero cetáceo, el cuerno del rinoceronte carece de un núcleo óseo, y está compuesto por fibras de queratina, similares a una aglomeración de pelos. Las leyendas acerca del cuerno del rinoceronte incluyen sus propiedades medicinales y afrodisíacas, lo cual hizo que dichos cuernos fueran muy codiciados. Muchos rinocerontes han sido mutilados en busca de estas propiedades de sus cuernos. De los rinocerontes también se ha dicho que tienen una capacidad innata para detectar el fuego, y que poseen la inclinación instintiva de pisotear cualquier hoguera para apagarla. Aunque no parece existir evidencia científica de esta inclinación de bombero, esta leyenda ha trascendido hasta la cultura popular.
En Malayo, el rinoceronte es llamado badak. Quizá por adaptación fonética, el nombre del segundo ejemplar de este fascinante mamífero cornudo que visitó Europa, fue una hembra conocida como Abada, o Bada, y perteneció al rey Felipe II, de la corte española.
El rinoceronte que hoy nos ocupa es el quinto ejemplar en llegar a Europa. Se trataba de una hembra, llamada Clara. En 1738, cuando apenas tenía un mes, los padres de Clara fueron asesinados por cazadores en su natal India.



Rinoceronte indio en cautiverio. Zoológico de Filadelfia. Foto ©AJ Morillo, 1993.


La rinoceronte fue adoptada por el director de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (Vereenigde Oostindische Compagnie), el comerciante Jan Albert Sichterman. Clara, la rinoceronte, era un dócil ejemplar a quien se le permitía vagar libremente por la casa. En 1740, Clara pasó a manos de su nuevo dueño, Douwemout van der Meer, capitán del navío Knapenhof, en el cual Clara llegó al continente europeo. Desembarcó en Rotterdam el 22 de Julio de 1741, donde fue exhibida públicamente. En 1742 hizo su entrada al mundo de la anatomía, cuando fue dibujada por Jan Wandelaar, el ilustrador del anatomista Bernhard Albinus, como fondo de acompañamiento para un modelo detallado de la anatomía de los músculos profundos del cuerpo humano. En la siguiente placa de esa serie, que corresponde a una vista posterior de los mismos músculos, Clara es dibujada desde su cuarto trasero. Aunque se trataba de un dibujo científico, Clara ingresó, a través de la anatomía, al mundo del arte. Pero los viajes de Clara apenas comenzaban. En 1743, van der Meer la llevó a Bruselas, y un año más tarde la exhibió en Hamburgo. La primavera de 1746 la pasó en Hanover, de allí viajó a Berlín, donde fue visitada por Federico II de Prusia. A finales de ese año recibiría otra ilustre visita en Viena, de parte del emperador Francisco I y la emperatriz María Teresa. En 1747, hizo una nueva gira por el sur de Alemania; en Dresde hizo una nueva escala artística, pues allí posó para Johann Kaendler, de la fábrica de porcelanas Meissen. Augusto II, Rey de Polonia, la visitó en abril de ese año. Al llegar a Leipzig, Clara fue invitada por Federico II al naranjal del castillo de Kassel. En 1748 hizo una parada en Wurzburgo, ciudad donde fueron descubiertos los rayos X. En 1749 Luis XV la recibió en el palacio de Versalles. Su estadía en París causó gran sensación: poetas y cantores la evocaron en sus obras. Un navío francés fue bautizado Rhinocéros en su honor. En un nuevo viaje al mundo del arte pictórico, Jean Baptiste Oudry la dibujó al óleo, en tamaño natural. Del arte volvió a la ciencia, pues un dibujo suyo, basado en la pintura de Oudry, hizo parte de las láminas de la enciclopedia de Diderot y de la Historia Natural de Buffon. En 1956, Salvador Dalí creó una escultura llamada Rinoceronte vestido con puntillas. La combinación de los principios de la filosofía existencial con elementos dramáticos, da origen al Teatro del Absurdo, el cual presenta un mundo que no puede explicarse de manera lógica. Uno de los primeros ejemplos de esta modalidad teatral es El Rinoceronte, del rumano Eugene Ionesco, quien en 1958 crea un personaje central que encuentra que todas las personas de su pueblo se transforman paulatinamente en rinocerontes.
A diferencia del destino de Ganda, el viaje de Clara a Italia no terminó en naufragio. Clara visitó Nápoles y Roma, donde perdió su cuerno. Clara fue la estrella del carnaval de Venecia de 1751, y allí fue retratada por Pietro Longhi. A finales de 1751, sería visitada en Londres por la familia real británica.
Clara, la rinoceronte, murió el 14 de abril de 1758 en Londres.



El cuarto orden de los músculos. Vista frontal. Sin un mensaje diferente a la maravilla de la naturaleza y su creación divina, la rareza de la bestia se vuelve ornamental en sí misma. El rinoceronte ingresa al mundo de la anatomía a través del arte de Jan Wandelaar, ilustrador del anatomista Bernhard Albinus. Reproducida, con autorización, de: Hale RB, Coyle, T. Albinus on anatomy. Dover Publications Inc. NY, 1979.


Lecturas recomendadas
Hale RB, Coyle, T. Albinus on anatomy. With 80 original Albinus plates. Dover Publications Inc. NY, 1979.
Izzi, M. Diccionario ilustrado de los monstruos. Angeles, diablos, ogros, dragones, sirenas y otras criaturas del imaginario. Alejandria. Jose J de Olañeta (Ed.) Palma de Mallorca, 1996.
Ridley, G: Clara's Grand Tour: Travels with a Rhinoceros in Eighteenth-Century Europe, Atlantic Monthly Press, New York, 2005.
Rifkin BA, Ackerman MJ, Folkenberg, J: Human Anatomy (From the Renaissance to the Digital Age). Harry N Abrams, Inc., New York, 2006.


Nota Histórica aceptada para su publicación en la Revista Colombiana de Radiología, vol 18, No. 1.

martes, 6 de mayo de 2008

Soledad

eres grande
pero cabes en mí
eres luz y penumbra
eres cálida y fría
y sin embargo
me gusta tu abrigo
tu compañía
tu forma de jugar conmigo

eres espejo
reflejo
y caleidoscopio a la vez
me transportas
como a uno de tus cristales
y me das
tus sueños sin final
para terminarlos
mientras me duermo

eres fiel
cruel
y sin embargo
eres mi amiga,

Soledad.


©Mario Bonilla